Inicio.
     Somos.
     Videos
     Milagros
     Audio
     Creativos.
     Eventos
     Predicas
     Contactenos
     Finanzas
     Visitas.



- Predicas


El Profeta David

 DAVID

 

En 1º Samuel Cáp.17 verso 46 la Biblia dice: "Jehová te entregará hoy en mis manos y yo te venceré y te cortaré la cabeza". Estas palabras las estaba soltando David bajo una unción profética, cuándo David dijo: "El Señor cumplirá su propósito en Mi", David estaba declarando palabra para su futuro; David siempre estuvo con sus pies en el pasto con las ovejas y su corazón en el trono, o sea en el Reino. En esta oportunidad, el profetizaba al problema que se  había levantado, que era un gigante llamado Goliat; le  estaba sentenciando el futuro, estaba determinando un decreto y escrito está: "determinarás una cosa y esto te será hecho”, le dijo : “Jehová te entregará hoy en mis manos” , dijo “hoy” ,no mañana, los milagros a favor de tu vida tienen que ser hoy ,no en el día postrero ,como dijo Marta la hermana del que había muerto ,cuando Jesús quería resucitarlo hoy no en el futuro (San Juan 11).

 

 

 Porque la fe es presente, la fe es hoy, muchos aprendieron mal el texto y dicen la fe viene cuando en realidad la Biblia dice la Fe Es, por el oír y el oír por la Palabra de Dios,  o sea presente, no futuro, no viene, sino que ES, por eso dice: “Es pues la Fe, la certeza de lo que se espera la convicción de lo que no se ve.” En esta ocasión, David estaba profetizándole al gigante que se levantó, diciéndole “hoy te venceré”, este es el tiempo en que tu le hables a tu problema y le digas que hoy es su fin; el Señor dice: “Yo soy el Alfa y el Omega, el Principio y el Fin”, Declaro que Hoy Dios suelta un omega a tu necesidad, es el fin de tus problemas. David le dijo: “Te cortaré la cabeza y hay algo muy curioso y ungido en esto, y es que David no tenía espada, ¿entonces como es esto?, él estaba declarando algo imposible, estaba contando con lo que no tenía, por que dice la Biblia que David le cortó la cabeza al gigante con la espada del gigante, algunos dicen ¿cómo voy a declarar que voy a prosperar si no tengo trabajo?, ¿cómo que voy a ser feliz si mi hijo está en malas juntas? No estés esperando contar con algo para declarar, llama a las cosas que no son como si fuesen, “diga el débil fuerte soy”.

 

 

David solo soltó la palabra, el gigante se bloqueó, habrá dicho ¿con qué me cortará la cabeza si no tiene espada?  “éste llama las cosas que no son como si fuesen, yo lo escuche decir mientras todos decían que grande que es el gigante, el dijo que frente que tiene le pegaré con la piedra justo allí” y mientras el gigante se bloqueaba y se perturbaba, la piedra se movió y el gigante cayó por tierra, lo que Dios te está diciendo es “declara la palabra no importa con lo que cuentes ,por que mientras tu lo haces el gigante se perturba y la piedra que es Jesucristo se mueve y el gigante cae por tierra…” Para la gloria del Señor, Goliat terminó mal, aun maldiciendo a David por sus dioses; pasa que cuando tu estas bien con Dios y eres su hijo, las maldiciones vuelven a lugar de origen y se cumple la promesa: “bendeciré a quien te bendiga y maldeciré a quien te maldiga…” Tú dirás, David no era profeta pero determinó una cosa con Fe y bajo la unción ocurrió.

Recibe la unción de conquista y el poder de la palabra declarada...
Dios te bendiga...Pastor Antonio Ale...



 

 

El Aceite de la viuda.

El relato se encuentra en 2 Reyes 4:1 al 9. Nos cuenta de una mujer viuda, de la familia de los profetas, que acude a Eliseo, el gran profeta, en busca de ayuda. Dice ella: “Tu siervo, mi marido, ha muerto, y los acreedores quieren llevarse a dos de mis hijos como siervos.” 

 

 

Eliseo no vacila en responderle. "¿Qué te haré yo? ¿Declárame que tienes en tu casa? Y ella dice: “Tu sierva nada tiene en casa, tan solo una vasija de aceite.” ¡Qué poco, verdad? Como para no sentirse desalentada en semejante situación. Llena de deudas, sin alimentos….ni carne, ni pan, ni trigo, tan solo una vasija de aceite. 

 

 

 A continuación, el profeta da una orden: “Ve, pide a tus vecinos, vasijas prestadas, vasijas vacías, no pocas. Luego enciérrate con tus hijos y llénalas de aceite”. Ella obedece y encerrada en su pieza con sus hijos va llenando las vasijas vacías hasta que ya no queda ninguna, y recién entonces el aceite deja de fluir. La mujer vuelve al profeta para contarle el milagro sucedido y allí Eliseo le aconseja: “Vende el aceite, paga a tus acreedores y con lo que queda vivan ustedes”. ¿Qué lecciones podemos sacar de esta hermosa historia contada en tan solo siete versículos? Varias, a no dudarlo y vamos a comenzar de a un versículo por vez. 

 

 

1º: La mujer viuda se enfrenta a un grave problema, pero tiene una resolución sabia: va a contárselo a quien puede darle consejo y ayuda, es decir, a la persona indicada.  

 

 

Acá vemos una persona de fe: ¿Hacemos así nosotros? O, cuando tenemos una dificultad muy grande nos desahogamos con los vecinos o nos quejamos con nuestros compañeros de trabajo, dando la pobre impresión de que, a pesar de ser hijos de Dios, no tenemos a quien recurrir en busca de ayuda y nos limitamos a desparramar nuestro problema y a lamentarnos como lo hacen los demás?  No sería mas sabio refrenar nuestra lengua delante de los inconversos y tratar el problema con nuestros pastores o con algún consejero o hermano de la iglesia que pueda ayudarnos con su sabiduría? 
Vers.2: La respuesta de Eliseo es determinante. “Yo no puedo solucionarte por mí sólo este problema. Fíjate que tienes en casa”. 
Algo debe quedar en nuestro hogar de bendiciones que el Señor nos ha dado en el pasado. Y, además, Dios siempre está dispuesto a usar nuestros dones y capacidades para bendecirnos en un momento de necesidad. Cuando Moisés aducía su falta de habilidad para enfrentarse con Faraón, Jehová le dijo: ¿Qué tienes en la mano? Y de una simple vara de pastor salió el instrumento que pudo convencer al Faraón del poder delegado en Moisés. 
Cuando el Señor Jesús dio de comer a mas de cinco mil personas, el alimento salió de los escasos cinco panes y dos peces que un muchachito puso en su manos. 
Muchas veces buscamos soluciones mágicas cuando a nuestro alcance están los medios para comenzar a paliar nuestro problema. 
Dios puede hacer lo que para nosotros es imposible utilizando lo poco posible que está al alcance de nuestra mano. Para la pobre viuda el aceite era, tal vez, tan sólo una pequeña tinaja en medio de su pobreza y desolación, pero Dios la transformó en una fuente inagotable de bendición. 
Vers.3: “Ve y pide a tus vecinos vasijas prestadas, vasijas vacías, no pocas.” 
Acá vemos a una mujer de buen testimonio con sus vecinos. Si ella no se hubiera llevado bien con ellos, si hubiera sido peleadora, mala vecina, chismosa o insolente no se hubiera atrevido a hacer tal pedido. Sin embargo, ella y sus hijos van casa por casa y recogen vasijas en gran cantidad.También vemos a una mujer obediente: no discute con el profeta,  (¿para qué traer vasijas si no hay aceite para llenarlas?) y obedece su palabra sin chistar. 
Cuando el mismo Eliseo trató con Naamán para sanar su lepra y le ordenó bañarse por siete veces en el Jordán, éste, con orgullo, se resistió a la orden, creyendo que el profeta iría a hacer un gran milagro delante de sus ojos y por poco pierde su oportunidad de curarse. 
La viuda, en cambio, accedió a un pedido que añadía una humillación más a las que ya estaba pasando. 
Vers.4 y 5: “entra luego, y enciérrate tú y tus hijos” y ellos le traían las vasijas, y ella echaba el aceite. 
Hay toda una unión familiar que se hace evidente en el momento de crisis que vivieron la viuda y sus hijos. Los jóvenes, obedientemente, hacen todo lo que su madre les pide, sin cuestionarle nada. 
Muchas veces estas mismas crisis dividen a las familias, ya que sus integrantes comienzan a culparse el uno al otro de la situación que les toca vivir, y no saben o no quieren, por egoísmo, enfrentar el grado de responsabilidad que le corresponde a cada uno. Acá, la familia unida, en completa intimidad, va realizando en conjunto y en perfecta armonía el trabajo que el profeta les ha encargado, contribuyendo así, con su fe, a que se produzca el milagro.  
Vers.6: “Cuando se acabaron las vasijas, cesó el aceite.”
Siempre los límites a la bendición de Dios los ponemos nosotros, no ÉL. A más vasijas, más aceite se derramaba. A más fe, más entrega, más compromiso, más rendición de nuestra vida y de nuestro yo, más unción del Espíritu Santo vendrá sobre nosotros. Aquí podemos ver un hijo declarando no hay mas y cesó el aceite, una declaración negativa corta lo sobrenatural de Dios, el no tengo, el no hay, el no puedo hacen que el aceite se corte.
Si somos un canal por donde pueda fluir el aceite de Su Santo Espíritu, seremos como una vasija abierta que derramará la abundancia de su bendición sobre otras personas. 
Vers.7: “Vino luego ella y le contó al varón de Dios.”
¡Qué bueno es volver a los pies del Señor para agradecerle cuando recibimos bendición de Su mano! ¡Qué bueno es volver para agradecerle al hermano que con bondad nos escuchó y aconsejó o nos prestó ayuda económica! ¿Y los nueve donde están? preguntó el Señor como un reproche por el desagradecimiento de los leprosos que EL había librado de su enfermedad. 

 

 

Si algo debemos aprender en nuestra vida cristiana, es a ser agradecidos. Es fácil pedir en el momento de urgencia y olvidarlo luego. Es triste aprovecharnos de las bendiciones para luego darle la espalda al Señor al menor inconveniente. 

 

 

 Ya vemos: Una pequeña, casi desconocida mujer y una gran, hermosa historia que ella nos ha dejado con su proceder. Que pueda servirnos de bendición y ejemplo para el vivir de cada día. 

 

 



 

 

 

 

Embajadores del Reino

 

 

 

La Palabra de Dios dice que el Reino no consiste en palabras sino en poder de Dios, Pablo le habló a la gente diciendo, “yo no vine a ustedes con palabras persuasivas sino con manifestación del Espíritu Santo”, Jesús le dijo a la gente: “de  cierto les digo que muchos de los que están aquí ,no gustaran la muerte sin antes ver el Reino de Dios y luego se trasfiguró delante de ellos”. Les estaba enseñando el Reino, el Poder, lo Sobrenatural; Jesús dijo: “cuando vean milagros entre ustedes, quiere decir que el Reino de los cielos se ha acercado a vosotros.”. En  la Iglesia Apostólica Renovación podemos ver lo sobrenatural de Dios día a día... Mudos hablar, ciegos ver, oprimidos libres, y paralíticos caminar. Una vez una hermana preguntó , ¿pastor puede estar un creyente endemoniado? yo le respondí: “la Biblia dice no le des lugar al diablo”, quiere decir que está presto a entrar y no nos olvidemos que en la última cena del Señor ,Jesús dijo: “el diablo esta entre nosotros ,refiriéndose a judas que estaba cenando con El”, es decir que el diablo puede estar infiltrado y hasta participar de la Santa Cena como en este caso, pero escrito está que no hay nada oculto que no se manifieste y todo lo creado por Dios se manifiesta ante su presencia y los demonios son creados por Dios y se tienen que manifestar; esto lo vemos seguido en este ministerio.

 

 

 

 Pagar el precio te lleva a nacer de nuevo y nacer de nuevo te lleva a una dimensión de reino y podes ver el Reino, no solamente sentirlo sino verlo, ese es el precio para ver el Reino: nacer de nuevo. Jesús le dijo a Nicodemo: “si no naces de nuevo no puedes ver el Reino de Dios, pero lamentablemente son pocos los que quieren pagar el precio, son pocos los que quieren reciben esta bendición, por eso Jesús dijo: “no temas manada pequeña a mi padre le ha placido darles el reino”, o sea que es un placer para el Padre darles lo Sobrenatural, darles el Reino; y no es cierto que los milagros eran para  antes y no ahora, porque el Reino no consiste en Palabras sino en Poder.

 

 

 

Cuando Gabriel le profetizó a María acerca de Jesús  le dijo que el hijo se llamara Jesús este será grande y su Reino no tendrá fin; Jesús dijo  será predicado este Evangelio del Reino en todo el mundo, no dijo el evangelio, sino este evangelio, el evangelio de Cristo, de sanidad, liberación, multiplicación. Al decir la  Biblia que “somos coherederos con Cristo, quiere decir que somos herederos de la corona y de todo lo relacionado al Reino, “pídeme te daré por herencia las naciones”, cuando le recibimos a él,  nos da potestad de ser llamados hijos de Dios, potestad poder, un hijo de Dios tiene poder en su boca  de declarar algo y que lo sobrenatural se produzca, solo que muchos no saben eso, pero el diablo siempre lo supo, por eso cuando tentó a Jesús le dijo si eres hijo de Dios di que esta piedra se convierta en pan ,el sabe que los hijos de Dios tienen poder para declarar y que algo ocurra. Cuando Jesús vino a sus discípulos caminando sobre el mar ,no lo hizo para que hoy los predicadores tengan un buen sermón de cómo debemos caminar sobre las dificultades, sino que al caminar sobre las agua , les estaba diciendo “esto es reino, esto es lo sobrenatural, que trato de enseñarles”; Pedro también caminó mas que sobre las aguas fue sobre la palabra, porque Jesús le dijo “ven” y creyó que podía, al margen que la ciencia o la ley de la gravedad dice que algo solido no puede sostenerse sobre la superficie de las aguas, lo sobrenatural de Dios; el Reino dice otra cosa, “se puede es posible” ,la mayoría de los predicadores critican a Pedro por haberse hundido, pero Pedro es el único de los discípulos que puede decir “yo caminé sobre las aguas” ,bien es cierto que caminó un trecho y se hundió , pero luego con Jesús volvieron a la barca, es decir que caminó de nuevo sobre las aguas para llegar a la barca pero esta vez tomado de la mano de Jesús.

 

 

 

 Cuando alguien comienza a experimentar cosas sobrenaturales a su alrededor, sintiendo que es como una antorcha encendida, que propaga el fuego por todos lados y siente sensaciones provocadas por Dios en un ambiente de fe, esa persona entro a vivir y a caminar en una dimensión de Reino, de Poder, de Gloria.

 

 

 

…Dios te bendiga….

 

 

 

 


 

 

 

 

 

Mi Testimonio

 

 

 

 


Paso a narrarles la historia de mi vida en breve.

 

 

 

 

A la edad de tres meses de vida, una vecina le pidió a mi madre,( que aun no era creyente), que le prestara el bebé para mostrarle a su marido;  llevándome 10 minutos a su casa, donde había un grupo de satanistas realizando un rito y me entregaron al diablo. Comencé a crecer enfermo con convulsiones y mi casa se convirtió en un caos; a los 10 años de vida cansado que mi padre le pegara a mi madre y de las discusiones frecuentes,  decidí irme de casa y ser un niño de la calle; comencé a delinquir desde edad muy temprana incursionando en el alcohol y las drogas.

 

 

 

 

Volví a mi hogar a los 3 meses pero distinto, con adicciones. Mi familia me llevó a una escuelita dominical, pero continué con frecuencia a verme con los pibes que había conocido  y es así que a la edad de 13 años yo había formado una pandilla, fumábamos marihuana y robábamos para tener dinero para drogas, usábamos cuchillos, navajas, lunchaco, cadenas y palos;  siempre fumábamos y nos empestillábamos con psicofármacos, a los 20 años robamos una armería y con las armas nos movimos por dos años en una camioneta delinquiendo y drogándonos, pero con drogas mas fuertes como la cocaína y LCD ,ácidos y cada vez estaba peor.

 

 

 

 

Un varón, llamado Freddy era como un hermano,  pues se había criado con nosotros en casa, no tenía padre ni madre, a su madre la mataron en la bañera y su padre murió de sobredosis bajo la ducha; Freddy un día drogado se suicidó, pegándose un tiro en la cabeza. Yo comencé a ver que el mundo se me terminaba, me comencé a drogar peor y rogaba que la policía me mate, yo había crecido y estaba enviciado e intenté matarme tres veces; me invitaron a una fiesta que no era tal, sino un rito satánico; el gurú,( el chamán, jefe del rito); el diablo habló por su boca diciendo que si yo era su seguidor, me daría riquezas, pero yo me acordé lo que conocí en la escuelita bíblica, dice la Biblia “instruye al niño en su camino que cuando sea grande no se apartara de el” y le dije al diablo en la cara que Jesús era mi Dios y que solo lo quería a él que murió por mi en la cruz y el diablo incorporado en el brujo, comenzó a maldecirme y a decirme que terminaría conmigo , pero el Espíritu Santo vino a mi vida y me dijo que no tema por que el Señor , me daría una unción mas fuerte , para quebrar los yugos del diablo.

 

 

 

 

 Ese día me volví a Dios y desde entonces Dios quitó mi adicción y comenzó a llenarme de su poder; hoy soy un ministro de Dios con poder y autoridad, el Señor me está moviendo por las naciones, tengo un hogar, una hermosa familia, con mi esposa pastoreamos una iglesia en Argentina y hace 19 años que sirvo a mi Dios. La palabra dice: “que al que mas se le perdona mas ama”,  es cierto, por que hoy puedo decir como el salmista David “ a quien tengo yo en los cielos sino a ti y fuera de ti nada deseo yo en la tierra”.

 

 

 

 

 Cada día Dios usa mi vida con milagros, portentos y maravillas, paralíticos brincar de la silla de ruedas, ciegos ver sordos oír, tapaduras en las muelas; pero lo mas lindo de todo es ver las almas venir al los pies de Jesucristo, el bautismo en lenguas aun de los niños, poder crecer en la palabra y conocer cada día un poco mas de Dios, sirviéndole, quebrando, deshaciendo los diseños de infierno y estableciendo los diseños del Reino, fluyendo bajo un manto profético 

 

 

 

 

  ..SOY FELIZ con Dios junto a mi familia, mi esposa la pastora Cecilia Ale y mis dos pequeños niños. A Dios sea la gloria por siempre y hoy soy un agradecido que quiero llevar la unción y la palabra de Dios a todos los rincones del mundo hasta los confines de la tierra.
                   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


                                


 



=> ¿Desea una página web gratis? Pues, haz clic aquí! <=